El Rastro, documentado desde 1740, es el mercadillo ambulante más popular de Madrid, celebrado los domingos y festivos. Originalmente, era un lugar de venta y cambio de ropa de segunda mano, alternativo a la venta ambulante. Su nombre podría derivar del rastro dejado por las reses muertas transportadas al antiguo matadero cercano. Actualmente, el mercado cuenta con más de 1000 vendedores y se celebra entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde, en el entorno de la Ribera de Curtidores, con la plaza de Cascorro como centro. Ofrece una amplia variedad de artículos, desde artesanía y ropa hasta discos, cromos, objetos de segunda mano y más.