Restaurante icónico de la ciudad con casi 60 años de historia. Reluce por sus platos de recetas tradicionales Madrileñas con toques modernos y creativos.
En el barrio
En este restaurante, es imprescindible disfrutar de platos como la tortilla de callos, la ensalada de corujas (con lista de espera), la ensaladilla, calamarcitos gallegos, tronco de bonito, steak tartar y patatas con foie y trufa. Fernando explica que, mientras su padre tenía una carta de 60 platos, ellos la redujeron a 35, lo que les ha permitido jugar con productos de temporada y dar a la carta su propia personalidad.